El día que Uribe llegó a Villavicencio, todo el mundo pensó que se trataba de Juan Valdéz (el del café Colombia) con un poncho y un sombrero ridículo mas grande que su cabeza. El helicóptero por el burro despejó las dudas del café pero no las del entorpecimiento a la operación.
Cuando le brindaron café, dijo que sabía a cucaracha y que le faltaba azúcar; se fue a un rincón se sentó en el suelo como Sitting Bull, y en vez de fumar el calumete de la paz, cerró los ojos y colocó ambas manos sobre sus rodillas donde cada índice (por suerte sólo dos) se pegó a su pulgar; pensando cómo podía joder a Chávez. UUMMMMMMMM.
Pero ahora, después de la acertada liberación de Clarita y Consuelo, las FARC obtienen un triunfo gigantesco y Chávez también, aunque Estados Unidos sólo felicite a Uribe. La prensa mundial se encargará de difundir a los cuatro vientos que todo ha sido gracias a Uribe y su poncho.
El desenlace de la entrega de los rehenes no podía ser de otra forma dado el carácter revolucionario y firme de las guerrillas de Marulanda.
Las liberadas están bien de salud, lo que no es el caso de los presos en Guantánamo, ni los presos de las FARC en las cárceles colombianas de los que no se tienen prueba de supervivencia. Duraron 20 días en la selva tratando de evitar los ataques de las tropas de Uribe, según le relataron a la Senadora y mediadora Piedad Córdoba.
La importancia de esta liberación no se centra, sin embargo, en la alegría de las liberadas y sus familiares, sino la creación de un revuelo en toda Colombia para alcanzar la paz. Una movilización que lleve a Colombia a zafarse del régimen opresor de Uribe y su ''plan Colombia'', macabro, guerrerista y terrorista.
Tanto Colombia como Perú, son las últimas piezas que le quedan a Estados Unidos en nuestra América y no por mucho tiempo.
El apoyo incansable que le dio Chávez a las negociaciones hizo , no sólamente posible la liberación de Clarita y Consuelo, mas que eso, ha sacudido toda Colombia, iluminando de nuevo la esperanza hacia la paz sin presos en la selva y sin presos en las cárceles.
Quedó Uribe sin máscara aunque de su disfraz le quedara el poncho y el sombrero a lo Speedy González. Quedó al descubierto como el elemento clave de la inestabilidad política del país.
El reloj colombiano se acelera. Ya no serán las FARC las únicas en defenderla y liberarla, la conciencia bolivariana crece al galope y esa era la única razón por la que los Estados Unidos ordenaran a Uribe de quitar del medio a Chávez y a Piedad.
Ni los gringos, ni Uribe querían que el desenlace fuese exitoso como lo vimos en la televisión al momento de la entrega. Se caen de un solo golpe todas las mentiras y patrañas de Uribe.
Se caen todas las perversiones de los comentarios contra Chávez y las FARC al no poder estos entregar los rehenes en la fecha prevista por los ataques de las tropas regulares al acecho.
¿Cómo acusar de terrorista a las FARC cuando uno ve un grupo de guerrillero tan humildes y tan valientes ? La despedida de los guerrilleros con las liberadas, con sus besos y abrazos, desmiente mucho los horrores que hablan contra ellos. Las declaraciones de Clara de que nunca fueron maltratados. ¿Se podría decir lo mismo de los salvajes paramilitares y militares de Uribe ?
La ambición de un grupito de oligarcas ha convertido a Colombia en un caos, ha creado mecanismo de violencia y represión que indignan a todo el continente y las guerrilas son una respuesta de defensa ante las arbitrariedades de esa minoría rica y corrupta que controla el país.
El miedo que tenía Uribe de que todo saliera bien era que Colombia viera con sus ojos, como testigo directo, de la clase de inhumano que tienen como gobernante.
Este no lanzó los operativos contra la entrega para impedirla solamente, sino para mantener una situación de guerra y de violencia que justifique los millones que les proporciona Estados Unidos. El tercero después de Irak y Afghanistán.
Con la liberación, las FARC y Chávez dan un golpe doble porque toda la covertura la hizo exclusivamente TELESUR. Ese es el logro concreto del movimiento bolivariano, poder contar con sus propios medios de difución para decir la verdad evitando a los manipuladores SIPosos y a los mentirosos profesionales de la CNN.
La liberación de estos y otros hará que Colombia despierte y apoye a las FARC a todo lo ancho del territorio porque ya no hay posibilidad de buscar la paz con estrecharse las manos. Las manos ensangrentadas de Uribe tienen que salir del gobierno para que Colombia pueda bailar su cumbia y su vallenato sin temor al terrorismo de estado actual.
Al final, Uribe levantó su tacita, brindó, tragó amargo, y amargamente dijo '' hoy es un dia de júbilo''.
viernes, 18 de enero de 2008
martes, 8 de enero de 2008
Lula se atraganta con la reforma agraria
La reforma agraria, una de las grandes promesas electorales del presidente Lula, está paralizada. O casi. La soja avanza. Las exportaciones de las multinacionales agrarias siguen creciendo. La superficie de los latifundios de caña de azúcar crece a un ritmo del 125% por año. Pero los pequeños agricultores pierden espacio en el campo. 2007 ha sido un año negro para la reforma agraria.
El peor desde que Lula llegó al poder. El número de desapropiaciones de tierra cayó un 62% con respecto a 2006, según el Diario Oficial (la publicación del Gobierno). El número de hectáreas que el Gobierno Lula puso a disposición de campesinos sin tierra en 2007 fue de 204.500. La cifra no es sólo inferior a la media anual del primer mandato de Lula (682.500), si no que se queda raquítica al lado de las 465.700 hectáreas desapropriadas en los últimos tres años del presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
Las tierras desapropiadas apenas sirvieron para asentar a 67.000 familias, cuando el objetivo eran 100.000. Desde que Lula llegó al poder, el número de familias asentadas en precarios campamentos pasó de 60.000 a 230.813 (dato de enero de 2007). Más de un millón de personas esperando su pedazo de tierra prometida.
Críticas
Los movimientos sociales han recibido la noticia como un jarro de agua fría. "Llegó la hora de que Lula cumpla las promesas electorales de 2002. Priorizar la agricultura familiar y la reforma agraria. Si no, los problemas sociales solo aumentarán", aseguró al diario Folha de São Paulo João Pedro Stedile, coordinador general del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
El Fórum Nacional de la Reforma Agraria, formado por más de cuarenta asociaciones campesinas, critica además el sistema de asentamientos. "Las familias continúan acampadas precariamente. Se les dan títulos, pero no se les da la tierra", afirma Isidoro Revers, coordinador de la Comisión Pastoral de la Terra (CPT). El Fórum denuncia que el Gobierno se limita a legalizar asentamientos que ya existían. Y a entregar tierras en la Amazonia, sin ninguna condición para vivir en ellas.
Por si fuera poco, acaba de salir a la luz que el Gobierno Lula utiliza índices de productividad de 1975. Eso significa que se deberían desapropiar muchas más tierras. Por eso hay poca superficie disponible y los latifundistas acaban ingresando indemnizaciones millonarias. Hasta el ministro de Desarrollo Agrario, Guilherme Cassel, asegura que las desapropriaciones se verán perjudicadas si Lula no actualiza los índices de productividad.
"Estamos comprando más tierras antiguas y eso lo encarece", afirmo Guilherme Cassal.
Si se aplicase a rajatabla el artículo 187 de la constitución brasileña, el Gobierno podría expropiar directamente y sin costos "las tierras improductivas".
El geógrafo Marcelo Resende, de la ONG Rede Social de Justicia, afirma además que Lula "ha naufragando en la reforma agraria porque depende de los 180 votos de los diputados ruralistas". Algunos de sus partidos aliados, principalmente el Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), tienen fortísimos intereses agrarios: la mayoría de sus diputados son latifundistas.
El peor desde que Lula llegó al poder. El número de desapropiaciones de tierra cayó un 62% con respecto a 2006, según el Diario Oficial (la publicación del Gobierno). El número de hectáreas que el Gobierno Lula puso a disposición de campesinos sin tierra en 2007 fue de 204.500. La cifra no es sólo inferior a la media anual del primer mandato de Lula (682.500), si no que se queda raquítica al lado de las 465.700 hectáreas desapropriadas en los últimos tres años del presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
Las tierras desapropiadas apenas sirvieron para asentar a 67.000 familias, cuando el objetivo eran 100.000. Desde que Lula llegó al poder, el número de familias asentadas en precarios campamentos pasó de 60.000 a 230.813 (dato de enero de 2007). Más de un millón de personas esperando su pedazo de tierra prometida.
Críticas
Los movimientos sociales han recibido la noticia como un jarro de agua fría. "Llegó la hora de que Lula cumpla las promesas electorales de 2002. Priorizar la agricultura familiar y la reforma agraria. Si no, los problemas sociales solo aumentarán", aseguró al diario Folha de São Paulo João Pedro Stedile, coordinador general del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
El Fórum Nacional de la Reforma Agraria, formado por más de cuarenta asociaciones campesinas, critica además el sistema de asentamientos. "Las familias continúan acampadas precariamente. Se les dan títulos, pero no se les da la tierra", afirma Isidoro Revers, coordinador de la Comisión Pastoral de la Terra (CPT). El Fórum denuncia que el Gobierno se limita a legalizar asentamientos que ya existían. Y a entregar tierras en la Amazonia, sin ninguna condición para vivir en ellas.
Por si fuera poco, acaba de salir a la luz que el Gobierno Lula utiliza índices de productividad de 1975. Eso significa que se deberían desapropiar muchas más tierras. Por eso hay poca superficie disponible y los latifundistas acaban ingresando indemnizaciones millonarias. Hasta el ministro de Desarrollo Agrario, Guilherme Cassel, asegura que las desapropriaciones se verán perjudicadas si Lula no actualiza los índices de productividad.
"Estamos comprando más tierras antiguas y eso lo encarece", afirmo Guilherme Cassal.
Si se aplicase a rajatabla el artículo 187 de la constitución brasileña, el Gobierno podría expropiar directamente y sin costos "las tierras improductivas".
El geógrafo Marcelo Resende, de la ONG Rede Social de Justicia, afirma además que Lula "ha naufragando en la reforma agraria porque depende de los 180 votos de los diputados ruralistas". Algunos de sus partidos aliados, principalmente el Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), tienen fortísimos intereses agrarios: la mayoría de sus diputados son latifundistas.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
Se incrementa la violencia contra el ejercicio del periodismo en América Latina
Durante los primeros nueve meses del presente año, diecisiete periodistas fueron asesinados en América Latina. Estos datos fueron denunciados a primeros de octubre por Manuel Méndez, presidente de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC).
Durante los primeros nueve meses del presente año, diecisiete periodistas fueron asesinados en América Latina. Estos datos fueron denunciados a primeros de octubre por Manuel Méndez, presidente de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), organización adscrita a la Federación Internacional de Periodistas (FIP), la cual engloba a unos quinientos mil afiliados de más de 100 países esparcidos por los cinco continentes.
La región de mayor conflictividad dentro del continente ha sido Haití, con cuatro periodistas asesinados, seguido de México con tres, Brasil y Guatemala con dos y con uno, Nicaragua, Perú, Colombia, El Salvador, Paraguay y Venezuela. Aunque a estos datos, hay que sumar las desapariciones de tres periodistas mexicanos, lo cual en el peor de los casos, situaría a este país como el de mayor riesgo y siniestrabilidad, cosa que ya sucedió el año pasado.
La peligrosidad y la falta de seguridad en el ejercicio profesional del periodismo, al igual que en muchos de los casos la impunidad sobre los delitos, constituyen motivo de grave preocupación para las organizaciones sindicales del sector, que permanentemente vienen denunciando estos hechos.
Por su parte la UNESCO consignó en un informe reciente que en los últimos diez años fueron asesinados más de 1.200 periodistas en todo el mundo y otros miles han padecido agresiones e intimidaciones de todo tipo.
Estas alarmantes cifras fueron dadas a conocer por el subdirector general adjunto de Comunicación de la UNESCO, Mogens Schmidt, quien señaló además que los ataques a periodistas han ido en aumento.
El total de periodistas asesinados durante el 2006 fueron 155, siendo considerado este, el peor año registrado en ataques directos y brutalidad e impunidad continua en casos de periodistas muertos, la mayoría en Irak, mientras que otros son objeto de constantes amenazas, añadió el directivo de la UNESCO en conferencia de prensa realizada en el marco del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Al 30 de septiembre de año en curso, ya habían sido asesinados 130 periodistas, lo hace temer que este año se pueda rebasar con creces la trágico cuota de comunicadores asesinados en el ejercicio de su profesión con respecto al año pasado.
Según Mogens Schmidt, el acoso a los periodistas no es exclusivo de los países en situación de conflicto, puesto que en algunos de los países que aparecen como signados por la paz y la democracia, los profesionales de la prensa son asesinados por revelar casos de corrupción o criminalidad que involucran a las autoridades. En palabras de Aidam White, secretario general del FIP: “los medios de comunicación se han vuelto más poderosos y el ejercicio del periodismo más peligroso”.
América Latina, un continente de riesgo para la comunicación.
Si bien es cierto que el ascenso de las izquierdas en América Latina ha significado mayor seguridad y libertad para el ejercicio del periodismo sigue habiendo países de alto riesgo para el desarrollo del periodismo y la libertad de expresión.
Durante los 31 años de existencia de la FEPALC, desde su fundación en 1976, han sido asesinados cerca de mil periodistas en América Latina y el Caribe.
Desde la invasión de 2003 en Irak, este país se ha convertido año tras año en el máximo foco de asesinatos de periodistas a nivel mundial. Sin embargo en América Latina se continúa asesinando periodistas sin que haya ninguna guerra interna ni invasión militar extranjera frontal, excepto el conflicto armado de baja intensidad que sacude a Colombia desde hace medio siglo y que no impidió las elecciones que reeligieron a Álvaro Uribe Vélez con una tasa de abstención del 60%, superior a la registrada en cualquier otro país de la región.
Con independencia del número de muertos, México y Colombia merecen un tratamiento especial en los informes sobre la falta de libertad de expresión de determinados países del continente. En ambos países es donde hoy por hoy se hace más difícil el desempeño del ejercicio del periodismo. Ambos países han sido denunciados en innumerables ocasiones ante diversos organismos internacionales, debido a las presiones y amenazas que de forma permanente viven los periodistas y los medios de comunicación en general.
México: mayor zona de riesgo para el ejercicio de la profesión en América Latina.
El pasado 5 de septiembre, Óscar Rivera de 39 años recibió siete impactos de bala disparados por fusiles automáticos en la ciudad de Culiacán, región central del Estado de Sinaloa.
Este periodista, fundador de la revista “Cambio 21” fue asesinado cuando salía de su trabajo a dos cuadras de la sede de la policía ministerial. Al día siguiente, la Asociación de Periodistas “7 de Junio” movilizaba a de cerca de cincuenta trabajadores de prensa para exigir a las autoridades que esclarezcan el homicidio de Rivera, castiguen a los responsables y garanticen condiciones de seguridad para que los reporteros realicen sus labores.
La columna se desplazó primero hacia el edificio de la Procuraduría de Justicia del Estado, en Culiacán. Como no fueron recibidos por el funcionario a cargo del organismo, tomaron el edificio y bloquearon calles aledañas mostrando pancartas con leyendas como “¡Ni un periodista más!” y “¡Exigimos justicia”.
La esposa del periodista asesinado responsabilizó por el hecho al comandante de la Novena Zona Militar, Rolando Eugenio Hidalgo Hedyy, señalando que como parte de su trabajo la víctima debía cumplir la función de vocero, sin ninguna protección, informando en varias oportunidades los resultados de las redadas que se le tendían a los narcotraficantes.
El año 2006 ya fue un año de brutalidad sin precedentes para los profesionales del sector en México, que se convirtió en la país más peligroso del continente para los periodistas. En el informe anual del año pasado, titulado Periodistas bajo el filo de la espada, que se presento en la ciudad de Bruselas, la FIP calificó a México como “el país latinoamericano más peligroso para los comunicadores que profesionalmente abordan los temas de crimen y corrupción”, y precisó que en el plano internacional para los trabajadores de los medios de información 2006 fue “un año de brutalidad sin precedentes”.
En su reporte, el FIP precisó que en México ocurrieron el año pasado 10 asesinatos de periodistas de investigación, lo que colocaba al país por encima de Colombia (cinco), que quedaba en el segundo lugar de este macabro ranking. El número de periodistas asesinados durante el ejercicio del 2006 en América Latina, fueron 37.
La situación en México refleja continuidad con la cifra de otros años. Reporteros sin Fronteras ya había precisado en los últimos días de la administración pasada, que “el mandato del presidente Vicente Fox terminó con el sombrío balance de 20 periodistas asesinados, sin que en ningún momento se haya molestado a ninguno de los autores intelectuales de estos crímenes”.
Durante el sexenio panista de Fox, México se convirtió en 2005 “en el país más letal para la prensa de todo el continente americano” y el 2006 quedó clasificado en el segundo puesto mundial, sólo detrás de Irak, y de entonces a la fecha se le considera como el país “más peligroso del mundo” en este sentido.
“La creciente desigualdad y no equitativa distribución de la riqueza, a favor de los que más tienen y en perjuicio de las poblaciones más necesitadas, son el caldo de cultivo para la impunidad y las campañas interesadas en desacreditar al periodismo de investigación y de denuncia”, analiza la FIP sobre la situación del gigante del norte latinoamericano.
Según la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX): “el mayor peligro de muerte del periodismo regional radica hoy en la alianza entre bandas armadas del narcotráfico asociadas a la corrupción del poder político local, sea estatal, regional, provincial y/o municipal”.
Colombia: segundo en el ranking de asesinados a periodistas.
A primeros de septiembre, el periodista colombiano Javier Darío Arroyabe Monsalve fue asesinado en Cartago, 200 kilómetros al oeste de Bogotá. Colaborador del diario “El Tiempo”, principal periódico del país, y director de noticias de la emisora radial “Ondas del Valle”, la víctima de 41 años fue apuñalado en varias ocasiones en el interior de su residencia.
Sus compañeros de trabajo señalaron que Arroyabe Monsalve abordaba temas polémicos en su espacio radial, como la corrupción, el despilfarro de los recursos de Estado y la política regional. Recordaron también que el periodista asesinado formaba parte del equipo periodístico que denunció la corrupción del ex alcalde de la ciudad, Luís Alberto Casto, quien a la postre fue sancionado con la suspensión del cargo.
Por otro lado, recientemente organizaciones nacionales e internacionales de prensa expresaron su enérgica repulsa en contra de las declaraciones del presidente Álvaro Uribe por sus acusaciones a dos periodistas de relevante trayectoria. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), dijo que sus comentarios estridentes y personales dieron como resultado múltiples amenazas de muerte en contra de ambos, provocando además el exilio de uno de ellos.
El CPJ denunció la intolerancia de Uribe hacia la crítica en los medios de comunicación, lo cual socava su “teórico” compromiso con la libertad de expresión. Los afectados fueron los periodistas Daniel Coronell, director de noticias del Canal 1 y columnista de la prestigiosa revista “Semana”, al que el presidente en un diálogo radial calificó de cobarde, mentiroso, canalla y difamador profesional; y Gonzalo Guillén, corresponsal de diario “El Nuevo Herald” de Miami, que se vio obligado a abandonar Colombia luego de recibir más de veinte amenazas de muerte, tras que Uribe lo definiese como difamador de baja calidad.
La Federación Colombiana de Periodistas (FELCOLPER), también formuló un llamado al presidente Uribe para que atempere su lenguaje cuando se trata de la prensa. La FELCOPER denunció la costumbre de Uribe de desacreditar a los periodistas y de sindicarlos como autores de hechos falsos o inexactos. Guillén no ha sido el único periodista obligado a marcharse de Colombia, la lista es extensa y entre ellas está el hasta hace unos meses corresponsal de Telesur en Bogotá.
Destacan en este país, los sucesos ocurridos en el municipio de Chinú, departamento de Córdoba, zona norte del país y uno de los departamentos de mayor actividad paramilitar. Allí una turba de simpatizantes de Colombia Democrática, la organización política que mayor número de dirigentes detenidos tiene por “parapolítica”, golpeó a los periodistas Milton Otero y Julio Daniel Otero, reportero gráfico y director del quincenario “El Observador”.
La agresión fue liderada por el ex alcalde José Berín Figueroa y el profesor Rafael Figueroa Flórez, cuando los periodistas hacían tomas fotográficas del Palacio Municipal, mientras esperaban al nuevo alcalde para una entrevista.
Milton Otero denunció que el intento de linchamiento podría estar relacionado con las denuncias de fueron publicadas en “El Observador” respecto a diversos actos de corrupción que alcanzan al ex alcalde y a diversos funcionarios, así como a los posibles vínculos de políticos de dicha coalición con los grupos paramilitares de la región.
La situación de grave inseguridad que viven los y las periodistas colombianas desde hace muchos años ha llevado a multitud de denuncias tanto nacionales como internacionales, que tuvieron su cenit en las acciones que se realizaron en la ciudad de Arauca, donde se produjo el lanzamiento del “Código de Protección para el Cubrimiento de los Actos Electorales” y se distribuyó la segunda edición en español del “Manuel de Protección para Periodistas: Noticias en vivo” de la FIP.
El programa de capacitación se realiza merced al trabajo conjunto del Centro de Solidaridad de la FIP en Colombia, la Corporación de Medios para la Paz y la Agencia Sueca de Cooperación la acción se extendió este año a las ciudades de Bucaramanga, Cali e Ibagué.
En los últimos 16 años, solo en Colombia, 39 periodistas han sido asesinados en cumplimiento de su trabajo profesional.
Durante los primeros nueve meses del presente año, diecisiete periodistas fueron asesinados en América Latina. Estos datos fueron denunciados a primeros de octubre por Manuel Méndez, presidente de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), organización adscrita a la Federación Internacional de Periodistas (FIP), la cual engloba a unos quinientos mil afiliados de más de 100 países esparcidos por los cinco continentes.
La región de mayor conflictividad dentro del continente ha sido Haití, con cuatro periodistas asesinados, seguido de México con tres, Brasil y Guatemala con dos y con uno, Nicaragua, Perú, Colombia, El Salvador, Paraguay y Venezuela. Aunque a estos datos, hay que sumar las desapariciones de tres periodistas mexicanos, lo cual en el peor de los casos, situaría a este país como el de mayor riesgo y siniestrabilidad, cosa que ya sucedió el año pasado.
La peligrosidad y la falta de seguridad en el ejercicio profesional del periodismo, al igual que en muchos de los casos la impunidad sobre los delitos, constituyen motivo de grave preocupación para las organizaciones sindicales del sector, que permanentemente vienen denunciando estos hechos.
Por su parte la UNESCO consignó en un informe reciente que en los últimos diez años fueron asesinados más de 1.200 periodistas en todo el mundo y otros miles han padecido agresiones e intimidaciones de todo tipo.
Estas alarmantes cifras fueron dadas a conocer por el subdirector general adjunto de Comunicación de la UNESCO, Mogens Schmidt, quien señaló además que los ataques a periodistas han ido en aumento.
El total de periodistas asesinados durante el 2006 fueron 155, siendo considerado este, el peor año registrado en ataques directos y brutalidad e impunidad continua en casos de periodistas muertos, la mayoría en Irak, mientras que otros son objeto de constantes amenazas, añadió el directivo de la UNESCO en conferencia de prensa realizada en el marco del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Al 30 de septiembre de año en curso, ya habían sido asesinados 130 periodistas, lo hace temer que este año se pueda rebasar con creces la trágico cuota de comunicadores asesinados en el ejercicio de su profesión con respecto al año pasado.
Según Mogens Schmidt, el acoso a los periodistas no es exclusivo de los países en situación de conflicto, puesto que en algunos de los países que aparecen como signados por la paz y la democracia, los profesionales de la prensa son asesinados por revelar casos de corrupción o criminalidad que involucran a las autoridades. En palabras de Aidam White, secretario general del FIP: “los medios de comunicación se han vuelto más poderosos y el ejercicio del periodismo más peligroso”.
América Latina, un continente de riesgo para la comunicación.
Si bien es cierto que el ascenso de las izquierdas en América Latina ha significado mayor seguridad y libertad para el ejercicio del periodismo sigue habiendo países de alto riesgo para el desarrollo del periodismo y la libertad de expresión.
Durante los 31 años de existencia de la FEPALC, desde su fundación en 1976, han sido asesinados cerca de mil periodistas en América Latina y el Caribe.
Desde la invasión de 2003 en Irak, este país se ha convertido año tras año en el máximo foco de asesinatos de periodistas a nivel mundial. Sin embargo en América Latina se continúa asesinando periodistas sin que haya ninguna guerra interna ni invasión militar extranjera frontal, excepto el conflicto armado de baja intensidad que sacude a Colombia desde hace medio siglo y que no impidió las elecciones que reeligieron a Álvaro Uribe Vélez con una tasa de abstención del 60%, superior a la registrada en cualquier otro país de la región.
Con independencia del número de muertos, México y Colombia merecen un tratamiento especial en los informes sobre la falta de libertad de expresión de determinados países del continente. En ambos países es donde hoy por hoy se hace más difícil el desempeño del ejercicio del periodismo. Ambos países han sido denunciados en innumerables ocasiones ante diversos organismos internacionales, debido a las presiones y amenazas que de forma permanente viven los periodistas y los medios de comunicación en general.
México: mayor zona de riesgo para el ejercicio de la profesión en América Latina.
El pasado 5 de septiembre, Óscar Rivera de 39 años recibió siete impactos de bala disparados por fusiles automáticos en la ciudad de Culiacán, región central del Estado de Sinaloa.
Este periodista, fundador de la revista “Cambio 21” fue asesinado cuando salía de su trabajo a dos cuadras de la sede de la policía ministerial. Al día siguiente, la Asociación de Periodistas “7 de Junio” movilizaba a de cerca de cincuenta trabajadores de prensa para exigir a las autoridades que esclarezcan el homicidio de Rivera, castiguen a los responsables y garanticen condiciones de seguridad para que los reporteros realicen sus labores.
La columna se desplazó primero hacia el edificio de la Procuraduría de Justicia del Estado, en Culiacán. Como no fueron recibidos por el funcionario a cargo del organismo, tomaron el edificio y bloquearon calles aledañas mostrando pancartas con leyendas como “¡Ni un periodista más!” y “¡Exigimos justicia”.
La esposa del periodista asesinado responsabilizó por el hecho al comandante de la Novena Zona Militar, Rolando Eugenio Hidalgo Hedyy, señalando que como parte de su trabajo la víctima debía cumplir la función de vocero, sin ninguna protección, informando en varias oportunidades los resultados de las redadas que se le tendían a los narcotraficantes.
El año 2006 ya fue un año de brutalidad sin precedentes para los profesionales del sector en México, que se convirtió en la país más peligroso del continente para los periodistas. En el informe anual del año pasado, titulado Periodistas bajo el filo de la espada, que se presento en la ciudad de Bruselas, la FIP calificó a México como “el país latinoamericano más peligroso para los comunicadores que profesionalmente abordan los temas de crimen y corrupción”, y precisó que en el plano internacional para los trabajadores de los medios de información 2006 fue “un año de brutalidad sin precedentes”.
En su reporte, el FIP precisó que en México ocurrieron el año pasado 10 asesinatos de periodistas de investigación, lo que colocaba al país por encima de Colombia (cinco), que quedaba en el segundo lugar de este macabro ranking. El número de periodistas asesinados durante el ejercicio del 2006 en América Latina, fueron 37.
La situación en México refleja continuidad con la cifra de otros años. Reporteros sin Fronteras ya había precisado en los últimos días de la administración pasada, que “el mandato del presidente Vicente Fox terminó con el sombrío balance de 20 periodistas asesinados, sin que en ningún momento se haya molestado a ninguno de los autores intelectuales de estos crímenes”.
Durante el sexenio panista de Fox, México se convirtió en 2005 “en el país más letal para la prensa de todo el continente americano” y el 2006 quedó clasificado en el segundo puesto mundial, sólo detrás de Irak, y de entonces a la fecha se le considera como el país “más peligroso del mundo” en este sentido.
“La creciente desigualdad y no equitativa distribución de la riqueza, a favor de los que más tienen y en perjuicio de las poblaciones más necesitadas, son el caldo de cultivo para la impunidad y las campañas interesadas en desacreditar al periodismo de investigación y de denuncia”, analiza la FIP sobre la situación del gigante del norte latinoamericano.
Según la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX): “el mayor peligro de muerte del periodismo regional radica hoy en la alianza entre bandas armadas del narcotráfico asociadas a la corrupción del poder político local, sea estatal, regional, provincial y/o municipal”.
Colombia: segundo en el ranking de asesinados a periodistas.
A primeros de septiembre, el periodista colombiano Javier Darío Arroyabe Monsalve fue asesinado en Cartago, 200 kilómetros al oeste de Bogotá. Colaborador del diario “El Tiempo”, principal periódico del país, y director de noticias de la emisora radial “Ondas del Valle”, la víctima de 41 años fue apuñalado en varias ocasiones en el interior de su residencia.
Sus compañeros de trabajo señalaron que Arroyabe Monsalve abordaba temas polémicos en su espacio radial, como la corrupción, el despilfarro de los recursos de Estado y la política regional. Recordaron también que el periodista asesinado formaba parte del equipo periodístico que denunció la corrupción del ex alcalde de la ciudad, Luís Alberto Casto, quien a la postre fue sancionado con la suspensión del cargo.
Por otro lado, recientemente organizaciones nacionales e internacionales de prensa expresaron su enérgica repulsa en contra de las declaraciones del presidente Álvaro Uribe por sus acusaciones a dos periodistas de relevante trayectoria. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), dijo que sus comentarios estridentes y personales dieron como resultado múltiples amenazas de muerte en contra de ambos, provocando además el exilio de uno de ellos.
El CPJ denunció la intolerancia de Uribe hacia la crítica en los medios de comunicación, lo cual socava su “teórico” compromiso con la libertad de expresión. Los afectados fueron los periodistas Daniel Coronell, director de noticias del Canal 1 y columnista de la prestigiosa revista “Semana”, al que el presidente en un diálogo radial calificó de cobarde, mentiroso, canalla y difamador profesional; y Gonzalo Guillén, corresponsal de diario “El Nuevo Herald” de Miami, que se vio obligado a abandonar Colombia luego de recibir más de veinte amenazas de muerte, tras que Uribe lo definiese como difamador de baja calidad.
La Federación Colombiana de Periodistas (FELCOLPER), también formuló un llamado al presidente Uribe para que atempere su lenguaje cuando se trata de la prensa. La FELCOPER denunció la costumbre de Uribe de desacreditar a los periodistas y de sindicarlos como autores de hechos falsos o inexactos. Guillén no ha sido el único periodista obligado a marcharse de Colombia, la lista es extensa y entre ellas está el hasta hace unos meses corresponsal de Telesur en Bogotá.
Destacan en este país, los sucesos ocurridos en el municipio de Chinú, departamento de Córdoba, zona norte del país y uno de los departamentos de mayor actividad paramilitar. Allí una turba de simpatizantes de Colombia Democrática, la organización política que mayor número de dirigentes detenidos tiene por “parapolítica”, golpeó a los periodistas Milton Otero y Julio Daniel Otero, reportero gráfico y director del quincenario “El Observador”.
La agresión fue liderada por el ex alcalde José Berín Figueroa y el profesor Rafael Figueroa Flórez, cuando los periodistas hacían tomas fotográficas del Palacio Municipal, mientras esperaban al nuevo alcalde para una entrevista.
Milton Otero denunció que el intento de linchamiento podría estar relacionado con las denuncias de fueron publicadas en “El Observador” respecto a diversos actos de corrupción que alcanzan al ex alcalde y a diversos funcionarios, así como a los posibles vínculos de políticos de dicha coalición con los grupos paramilitares de la región.
La situación de grave inseguridad que viven los y las periodistas colombianas desde hace muchos años ha llevado a multitud de denuncias tanto nacionales como internacionales, que tuvieron su cenit en las acciones que se realizaron en la ciudad de Arauca, donde se produjo el lanzamiento del “Código de Protección para el Cubrimiento de los Actos Electorales” y se distribuyó la segunda edición en español del “Manuel de Protección para Periodistas: Noticias en vivo” de la FIP.
El programa de capacitación se realiza merced al trabajo conjunto del Centro de Solidaridad de la FIP en Colombia, la Corporación de Medios para la Paz y la Agencia Sueca de Cooperación la acción se extendió este año a las ciudades de Bucaramanga, Cali e Ibagué.
En los últimos 16 años, solo en Colombia, 39 periodistas han sido asesinados en cumplimiento de su trabajo profesional.
jueves, 20 de diciembre de 2007
¿Qué le duele a la derecha boliviana?
Mientras hacen huelga de hambre los que nunca la tuvieron, mientras sectores afines al neocolonialismo, transportistas expertos en traicionar al pueblo de donde salieron, universitarios sin destino por sus fracasos, líderes cívicos en competencia de emotividad verborréica, y una gran cantidad de lumpen pagados para pegar, humillar y patear a los que creen en una patria liberada y dignificada, escribo estas líneas reflexionando qué le duele a la derecha, los “empresarios” y al gobierno norteamericano
Sin duda, la propuesta de Referendum Revocatorio ha hecho despertar los ánimos de los Prefectos que componen la “media luna”, ya que le permitirá al pueblo boliviano, decidir si el Presidente Morales se queda o se va, junto a él los prefectos, particularmente aquellos que se atribuyen la propiedad hacendataria de los departamentos donde fueron elegidos, qué hay más democrático que eso.
Todo lo que se dice en los grandes medios reflejan una sola verdad: son la opinión privada enviada -burdamente- como opinión pública, eso hacen el cementero Doria Medina, lo mismo el pusilánime Tuto Quiroga, los cinco del patíbulo (Rubén Costas, Reyes Villa, Leopoldo Fernández, Mario Cossio y Ernesto Suárez).
Se dice que la NCPE es una constitución racista, nada mas falso; que es ilegal, mentira; que nace manchada de sangre, la de ellos por supuesto que no; que pretende sembrar un régimen dictatorial, pura imaginación; que esta conduciendo él país al socialismo, una estupidez mediática; que cinco departamentos no aprobaron la constitución, mentira estuvieron representantes de los nueve departamentos incluidos los de Sucre; que no respeta la democracia, los dictadorzuelos de Tarija, Santa Cruz, Pando y Beni y Cochabamba ni siquiera conocen el origen generoso de esa palabra.
Pero más allá de los hechos, estos caballeritos blancos/blanqueados y pícaros además, tienen muy buenas razones para batallar contra la Nueva Constitución Política del Estado. Y es que, sus viejos privilegios se les van, se escapan como agua entre las manos, claro que sí, este es el problema, se quedan sin privilegios, que se revisaran los contratos y concesiones y en su caso se resolverán (anularán) ¡claro!, toda propiedad, concesión o fortuna mal habidas tiene que ponerse en cuestionamiento y en su caso volver a administración del Estado y en carácter de ¡propiedad social!, eso es lo que duele a la oligarquía, y le preocupa al amo del norte.
Les preocupa que la nueva constitución permita colocar las cosas en su lugar, nunca más acaparamiento de tierras, nunca más concesiones de recursos naturales renovables y no renovables basados en el padrinazgo político o familiar,
La nacionalización es un proceso que no se detiene.
Si vemos las cosas desde ese ángulo, es posible señalar que a la derecha, los malos empresarios, las transnacionales y el imperialismo norteamericano por detrás no están preocupados por el catalogo de derechos, sino por que el Estado se convierte en el primer emprendedor de que esos derechos se cumplan; no están preocupados por una nueva institucionalidad, sino porque eso es lo que exige la realidad; no están preocupados por la forma de sus autonomías, porque hasta eso es negociable; no están preocupados por la economía social y comunitaria, al fin y al cabo es una economía que ya sucede; no están preocupados por la justicia indígena, por que eso se da; no están preocupados por la nueva territorialidad, porque eso tarda, no es de la noche a la mañana.
Lo que les preocupa, lo que les impide dormir, lo que los tiene como almas en pena, es que el país recupera su dignidad con la nacionalización de los recursos naturales, con la recuperación de concesiones fraudulentas, la revisión de propiedades agrarias que riñen con la dignidad del ser humano, que recuperan los recursos estratégicos, por ser estratégicos para el país y para el futuro de Bolivia, finalmente les duele que Bolivia se convierta en un ejemplo de dignidad para América Latina.
Sin duda, la propuesta de Referendum Revocatorio ha hecho despertar los ánimos de los Prefectos que componen la “media luna”, ya que le permitirá al pueblo boliviano, decidir si el Presidente Morales se queda o se va, junto a él los prefectos, particularmente aquellos que se atribuyen la propiedad hacendataria de los departamentos donde fueron elegidos, qué hay más democrático que eso.
Todo lo que se dice en los grandes medios reflejan una sola verdad: son la opinión privada enviada -burdamente- como opinión pública, eso hacen el cementero Doria Medina, lo mismo el pusilánime Tuto Quiroga, los cinco del patíbulo (Rubén Costas, Reyes Villa, Leopoldo Fernández, Mario Cossio y Ernesto Suárez).
Se dice que la NCPE es una constitución racista, nada mas falso; que es ilegal, mentira; que nace manchada de sangre, la de ellos por supuesto que no; que pretende sembrar un régimen dictatorial, pura imaginación; que esta conduciendo él país al socialismo, una estupidez mediática; que cinco departamentos no aprobaron la constitución, mentira estuvieron representantes de los nueve departamentos incluidos los de Sucre; que no respeta la democracia, los dictadorzuelos de Tarija, Santa Cruz, Pando y Beni y Cochabamba ni siquiera conocen el origen generoso de esa palabra.
Pero más allá de los hechos, estos caballeritos blancos/blanqueados y pícaros además, tienen muy buenas razones para batallar contra la Nueva Constitución Política del Estado. Y es que, sus viejos privilegios se les van, se escapan como agua entre las manos, claro que sí, este es el problema, se quedan sin privilegios, que se revisaran los contratos y concesiones y en su caso se resolverán (anularán) ¡claro!, toda propiedad, concesión o fortuna mal habidas tiene que ponerse en cuestionamiento y en su caso volver a administración del Estado y en carácter de ¡propiedad social!, eso es lo que duele a la oligarquía, y le preocupa al amo del norte.
Les preocupa que la nueva constitución permita colocar las cosas en su lugar, nunca más acaparamiento de tierras, nunca más concesiones de recursos naturales renovables y no renovables basados en el padrinazgo político o familiar,
La nacionalización es un proceso que no se detiene.
Si vemos las cosas desde ese ángulo, es posible señalar que a la derecha, los malos empresarios, las transnacionales y el imperialismo norteamericano por detrás no están preocupados por el catalogo de derechos, sino por que el Estado se convierte en el primer emprendedor de que esos derechos se cumplan; no están preocupados por una nueva institucionalidad, sino porque eso es lo que exige la realidad; no están preocupados por la forma de sus autonomías, porque hasta eso es negociable; no están preocupados por la economía social y comunitaria, al fin y al cabo es una economía que ya sucede; no están preocupados por la justicia indígena, por que eso se da; no están preocupados por la nueva territorialidad, porque eso tarda, no es de la noche a la mañana.
Lo que les preocupa, lo que les impide dormir, lo que los tiene como almas en pena, es que el país recupera su dignidad con la nacionalización de los recursos naturales, con la recuperación de concesiones fraudulentas, la revisión de propiedades agrarias que riñen con la dignidad del ser humano, que recuperan los recursos estratégicos, por ser estratégicos para el país y para el futuro de Bolivia, finalmente les duele que Bolivia se convierta en un ejemplo de dignidad para América Latina.
lunes, 17 de diciembre de 2007
A Cuba no se le puede insultar

Existe la manipuladora y escandalosa manía, sobre todo entre las personas que se tildan a sí mismas de demócratas convencidas ( dime de qué presumes y te diré de qué careces ), de comparar las dictaduras militares más sangrientas y crueles de la historia reciente (Franco, Pinochet, Videla, Stroessner, etc,) con las que existían en los llamados sistemas de democracia popular (bloque soviético y ad láteres, excepto la masacrada ex Yugoslavia que jamás formó parte del Pacto de Varsovia), e incluso con el que rige en la actual Cuba, desde que los heroicos rebeldes de Sierra Maestra, como poco años antes los del asalto al Cuartel Moncada, derrocaban al dictador Fulgencio Batista, cuyas policías asesinaron impunemente a miles de ciudadanos con el beneplácito y bendición de los gobiernos de EEUU de Norteamérica. No satisfechas con ello, esas mismas personas llegan a denostar, desde el delirio al que no saben cómo arribaron, de presidentes de gobiernos que, utilizando las urnas que tanto defienden demócratas como Aznar o Rajoy, ganaron de calle las elecciones , a pesar de tener en contra a todos los medios de comunicación públicos y privados, que es lo que ha acontecido en el siglo XXI en Venezuela, Ecuador y Bolivia.
La desbordante hipocresía de la que hacen gala esas gentes tan apasionadas por la envilecida democracia , espoleados por el silencio cómplice de sus dirigentes y periódicos (sostenidos a su vez por las grandes multinacionales que todos conocemos), llega a límites en los que la cordura se da de bruces con el cinismo que supone atacar a una pequeña isla, por una supuesta carencia de respaldo popular a su Revolución, y no condenar mil veces, en nombre de los derechos humanos más elementales, las brutales palizas, bombardeos, torturas y desmanes que la OTAN, con o sin Javier Solana a la cabeza, asestó a miles de seres inocentes (y aún lo hace) en cárceles secretas y no tan escondidas, por encima de todas convenciones internacionales, tratados y leyes escritas y vigentes en el llamado mundo civilizado. Para todas ellas sólo vale un resultado: tiene que ganar el de siempre, o si fuere otro, aquél debe, por encima de la voluntad popular, dar su vida no por la patria, sino por el capitalismo salvaje que es, como todos deberíamos saber, el garante del bienestar universal. Así como hicieron Felipe González y Tony Blair, como hace Bachelet, como hará Cristina Kirschner. Y cada día, en nombre de esa democracia tan civilizada, mueren de hambre, diariamente, 24.000 seres humanos.
Pero el insulto más flagrante, aunque subliminal y artero, es el que se desprende al comprobar, que esos dirigentes y medios tan poderosos no pueden, ni podrán jamás, hablar de violencia en las calles o publicar una foto con una porra o palo policial, sobre las carnes de un ciudadano cubano, por la sencilla razón de que la fuerza bruta no es patrimonio de esta pacífica sociedad que vive asediada desde hace 45 años, sino de aquellos que forman parte de la mafia terrorista de Miami y sus padrinos y madrinas en medio mundo. Desde el genocida Aznar a su acólita Esperanza Aguirre, de Tony Blair a Berlusconi, de Juan Luis Cebrián a Pedro Jota, de Buenafuente a Sardá, de Alejandro Sanz a los Polancos.
Déjense de monsergas que aquí, hasta los turistas menos solidarios alucinan con las buenas maneras y educación cívica que exhibe cualquier agente de policía. El insulto es llamar cobardes a quienes viven dentro y fuera de Cuba por y para la Revolución, porque si en verdad los cubanos estuvieran sometidos a una dictadura como la que suelen describir los corresponsales de la prensa más poderosa (El País, El Mundo, la agencia EFE, France Press, AP, RTVE, BBC, CNN, etc.) ¿por qué no salen a la calle en manifestación multitudinaria, como hicimos en España, como se hizo en Chile, en Argentina? ¿Por qué no atacan a las fuerzas de seguridad; por qué no les tiran piedras? ¿Por qué los cubanos no se agraden entre ellos por cuestiones políticas? ¿Por qué los ciudadanos de esta sociedad saben discutir y reclamar, sin la violencia habitual que ejercen los uniformados en el llamado mundo democrático donde incluso pegan tiros al aire y matan civiles? ¿Acaso es que los cubanos le tienen miedo a sus dirigentes? ¿Quizá es que Mauricio Vicent no se atreve a llamar cobardes a sus vecinos del barrio? ¿Es que esos diarios y agencias pueden insultar a todo el mundo con sus burdas manipulaciones, haciéndoles creer que aquí ocurre lo que no pasa? ¿Es que esos voceros bien pagados por las multinacionales de la democracia de los millonarios (que no de los trabajadores), piensan que pueden mantener una mentira tantos años sin enrojecer de vergüenza?
Uno, que ya lleva veintisiete años de su vida viajando a Cuba, que tiene el orgullo y el honor de trabajar desde hace casi un lustro en un centro cultural dedicado a la música y la poesía, que cree haber ganado amigos y enemigos de todo pelaje, dentro y fuera del territorio, que asiste diariamente a la ceremonia de la queja y el bulo propagado por los colegas de siempre, en medio de una permisividad sin limites por parte de las autoridades de la isla, tiene que dejarse de zarandajas y reconocer que entre estas gentes maravillosas, también hay también algunos espabilados que murmuran y musitan todo tipo de falacias, en la esperanza de que en el llamado primer mundo, crean que el pueblo cubano, en su mayor parte, es una pandilla de cobardes que tienen pánico a la protesta y a la reivindicación; que huyen del compromiso porque temen las represalias, que callan como niños ante una injusticia, que salen despavoridos cuando se habla de manifestar sus ideas. Esos anónimos charlatanes tratan en vano de sembrar el desánimo general, porque los cobardes siempre esparcen rumores como las bombas racimo, para que los habitantes de buen corazón y coraje a prueba de estupideces, bajen la guardia y crean que todo está perdido.
Cuba está resistiendo un asedio mucho más bestial que el de Numancia, pero aguanta los embates, mentiras y manipulaciones con la serenidad de quienes saben que caminan por una senda difícil, complicada y dura, con el sacrificio de quienes en el largo viaje dejan trozos de piel, sabiendo que tienen la razón de su parte. No podemos permitir que castiguen más a esta sociedad, a esta Revolución. Desbloqueemos a Cuba de una vez por todas.
viernes, 14 de diciembre de 2007
Los intelectuales cubanos apoyan los cambios revolucionarios

Es un hombre que escucha. Lo dice el mundo intelectual cubano y esa "carta" avala a Eliades Acosta, al frente del departamento de cultura del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, tanto como su quehacer alrededor de la investigación histórica, de la creación literaria y su impulso a la Biblioteca Nacional José Martí y al sistema de bibliotecas del país.
Llegó a su oficina actual en una etapa de confrontaciones, de replanteos de mecanismos, de señalamientos públicos de problemas, algunos hasta ese momento subterráneos.
¿Qué panorama usted se encuentra al asumir la dirección del departamento de cultura del Comité Central?
Hacía 17 años que no había departamento de cultura en el Partido. Para no constituir una carga demasiado onerosa para el Estado en un momento económicamente difícil, la estructura del Partido se contrajo en ese período.
Hubo muchos funcionarios que se enviaron directamente a la base y dentro de esa reducción el departamento de cultura, que tenía un trabajo sostenido (recuérdese que había sido dirigido brillantemente por Sergio Corrieri, entre otros compañeros), dejó de existir. Fue una contracción en momentos muy duros para el país, que afectaron directamente la cultura y sus instituciones. No quiere decir que no hubiera diálogo, en esa época Fidel estuvo particularmente cerca de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y de la labor cultural.
En julio de 2006 se reestableció el secretariado del Partido y se tomó el acuerdo de reconformar el departamento de salud, el de ciencia y el de cultura.
Ahora estamos en otro momento, un momento de transformaciones revolucionarias. El país está repensando sus estructuras, el propio Partido está repensando sus relaciones con la sociedad para buscar un diálogo más directo, más eficaz, y una mayor participación del pueblo en las decisiones.
En la etapa del antiguo departamento de cultura no existían todas las instituciones que hay hoy, ni el sistema empresarial del Ministerio de Cultura ni la nueva oleada de instructores de arte, la Brigada José Martí. Además, se nos suma la atención a la programación cultural de la radio y la televisión. Los retos son muy grandes, hay muchos problemas.
¿Pudiera profundizar en esas tareas y en esos problemas?
Hay necesidad de replantearse el papel de las instituciones culturales con respecto a la creación y a los creadores. Es algo por lo que están clamando los propios creadores en las reuniones previas al Congreso de la UNEAC. Nos hemos reunido con artistas e intelectuales, con consejos de dirección, con secciones sindicales, con la UNEAC, con los funcionarios del Ministerio de Cultura. Hemos estado visitando las provincias, las instituciones, las casas de los creadores y nos hemos encontrado una lógica aspiración a que se actualice la legislación. Hay un nuevo escenario en el país, con cambios económicos, sociales, se ha elevado el nivel cultural del pueblo cubano, e incluso han aparecido desigualdades indeseables. Esto en lo tocante a los creadores y a la Ley de Derecho de Autor, por ejemplo.
Hay reclamos, además, de actualizar la relación entre las instituciones y los creadores, de redefinir para qué sirven las instituciones, cómo representan, cómo acogen, quién decide si se promueve una obra o no, cuáles son las facultades que tiene una institución, los derechos y deberes en relación con los creadores, cuáles son los derechos y deberes de estos con respecto a las instituciones, cómo pueden los artistas e intelectuales tener una participación más activa en la toma de decisiones, cómo pedir cuentas por el trabajo de los funcionarios, cómo reclamar una atención que tiene que ver con quejas, opiniones, sugerencias, ¿quién atiende las reclamaciones? ¿cuándo? Es importante que se atienda a todos, independientemente de que sea un creador de primer nivel o la recepcionista de una biblioteca. Todos tenemos derechos, la Constitución nos ampara, la Revolución se hizo para que el pueblo tuviera derechos y los ejerciera, y los funcionarios están obligados a atender, a respetar, a dar curso y en la medida de lo posible a resolver los problemas, teniendo en cuenta que algunas soluciones pasan por la economía en momentos en que el país sigue estando en un período difícil.
Es saludable cada cierto tiempo repensar lo hecho, calibrar cómo ha evolucionado la sociedad porque cuando tú introduces un cambio en un sector, eso repercute en el sistema entero. Se trata de un sano ejercicio del buen gobierno.
¿A qué atribuye usted la llamada "indigencia crítica" que lastra los medios en Cuba? A varios factores. Está el abuso de prácticas institucionales para limitar la crítica, no podemos obviar que por muchas razones y durante mucho tiempo molestaba el cuestionamiento. El enemigo usa, es cierto, nuestros errores y nuestras críticas.
También nuestro silencio
También. Usa todos los vacíos que dejamos. La crítica puede ayudar a resolver nuestros problemas, los silencios nunca resuelven nada. Puestos a escoger, optamos por la crítica. Debe quedar atrás esa práctica de silenciar los problemas, alrededor de la cual no siempre está la buena intención de ayudar a la Revolución, sino también la de cuidar cargos o posiciones, posturas acomodaticias y lesivas al clima ético de una sociedad.
Institucionalmente la crítica no siempre se permitió, ni se comprendió ni se estimuló. Eso crea una actitud reflejo en quienes están obligados por su trabajo a ejercerla. Por cierto, no se trata de una tarea de un gremio, la crítica es una condición consustancial al ser humano.
Se creó una especie de síndrome de autocensura: "me voy a buscar problemas si entro en un tema escabroso", "para no buscarme problemas voy a comulgar con la medianía". Se va formando entonces un vacío muy peligroso y aunque la sociedad crezca económicamente, decrece moralmente en ese clima. Los silencios son fatales en una sociedad, los olvidos, la autocensura o la censura desmedida porque la hay en todas las sociedades divididas en clases, donde hay Estado hay censura.
A veces se disfraza bien
Se disfraza bien muchas veces a partir del mercado, pero volviendo a Cuba, ha sido beneficioso para salir de esa trampa, el llamado al debate a partir del discurso de Raúl del 26 de julio en Camagüey. El propio Raúl, que está al frente del Partido y el Estado, y con toda la autoridad moral que le asiste, le ha dicho al pueblo que éste es el momento de discutir "a camisa quitada" nuestros problemas. Hay un documento del Buró Político, además, que respalda la crítica en los medios, pero ¿qué hemos encontrado? Hay recelo, hay inercia, hay gente que ya no está preparada porque son muchos años y les cuesta trabajo pasar la barrera psicológica. Pero si leemos la prensa y si leemos también esa gran prensa no institucional, los correos electrónicos (que vinieron para quedarse), vemos que la gente está participando. Se nota una muy saludable activación del espíritu cívico de los cubanos. En los debates a partir del discurso de Raúl han participado más de cinco millones de personas y se han hecho un millón 200 mil planteamientos.
¿Cuando se habla de un reacomodo del país, que entiende usted como posible y conveniente? Las dos cosas están íntimamente ligadas. Recuerdo una frase de Marx que luego retomó Lenin, una frase profundamente revolucionaria y dialéctica que dice "toda contradicción porta en su seno su propia solución". Julio Verne lo decía de otra manera con aquello de "todo lo que un hombre puede soñar, otro hombre lo hará realidad". Las aspiraciones de la sociedad cubana, expresadas en las discusiones a propósito del discurso de Raúl, en la calle, en las familias y en los núcleos del Partido, son posibles y necesarias. Son aspiraciones al bienestar material, a que usted pueda sustentarse y sustentar a su familia con el fruto honesto de su trabajo. Son aspiraciones al desarrollo personal y social, a mayor acceso al conocimiento, a una vida más plena, basada en principios revolucionarios. Todo redunda en una sociedad más eficiente, más participativa, que reconozca y respete la diferencia, que no se disgregue ni se ponga al servicio de una potencia extranjera.
Lo que es necesario hacer en el país pasa por la eficiencia, la participación, por garantizarle a las personas una mayor cuota de responsabilidad, derivada de que se sientan co-responsables de las decisiones.
Aspiramos a una sociedad que hable de sus problemas en voz alta, sin temor, en la que los medios reflejen la vida sin triunfalismo, en la que los errores sean ventilados públicamente para buscar soluciones, en la que la gente pueda expresarse honestamente, donde la economía funcione, donde los servicios funcionen, donde los cubanos no se sientan ciudadanos de menor categoría en su propio país por algunas medidas que en su momento fueron imprescindibles, pero que hoy son obsoletas e insostenibles, una sociedad donde haya mucha información y variada, donde haya productos culturales de alto nivel, donde podamos estar en comunicación con el mundo de una manera natural y sepamos defender las esencias de nuestra identidad y las conquistas de la Revolución misma.
No es la tarea de nadie en particular, de ningún genio. Será el pueblo de Cuba, el Partido, fuerza rectora de la sociedad, somos los revolucionarios los que estamos obligados a hacerlo y los que podemos hacerlo. Dicen los chinos que "el viaje más largo empieza con un paso". Ese paso fue la discusión a que nos llamó el Partido para renovar un consenso y a partir de aquí ir resolviendo los problemas, que son muchos y muy complicados pero éste es un pueblo con una cultura y una conciencia política muy alta.
¿Qué no puede faltar en la política cultural cubana de los próximos años?
Toda política cultural forma parte de un proyecto mayor. No se trata de un divertimento que se aplica a un grupo humano, la política cultural es el mecanismo a través del cual la sociedad en su conjunto estimula la creación, la promoción, el acceso, la participación de los diferentes estamentos en la gestión cultural para que eso se revierta en bien de la propia sociedad. Todo lo que hagamos tiene que ir a favor de la plenitud del hombre y la sociedad, y hay que tener en cuenta que en Cuba las políticas son para todos.
Hay que pensar en cómo fortalecer la enseñanza artística y en cómo proteger y promover mejor las culturas populares.
Entiendo entonces que hay insatisfacciones al respecto
En todo. Estamos en un momento por el que toda sociedad atraviesa en el cual hay un grupo de formas de hacer que requieren un salto a otro nivel. Se trata de ese momento de quiebra y de transformación revolucionaria, que es dialéctica. El mundo no se va a acabar porque haya muchas quejas. Hay una especie de malestar compartido que es temporal en la medida en que los moldes que nos aprisionan se rompan y encontremos una nueva expresión para lo que hemos formado nosotros mismos.
Este país tiene un nivel cultural que envidiarían potencias mundiales, por lo tanto, este país está insatisfecho con su radio y con su televisión porque quiere que sean más cultas, que reflejen mejor la realidad y las aspiraciones de la gente. El graduado de arte, por ejemplo, tiene una preparación mayor que los que se graduaban antes, y tiene unas aspiraciones diferentes, por lo tanto las instituciones tienen que ir evolucionando con el nuevo material humano.
Hay muchos problemas, materiales, de salario, de derecho, que son como bombillos rojos y nos indican la necesidad de cambios. No hay que ponerse bravo, no se trata de un cuestionamiento al trabajo de nadie, no estamos negando de dónde venimos ni los aportes fundacionales de otros, no es dejar de reconocer a los que se han sacrificado sobre todo durante el Período Especial por mantener las conquistas sociales.
Se necesita oír mucho para poder actualizar esas políticas. El primer paso para tomar una decisión honesta que tiene que ver con otros seres humanos es saber escuchar y ser humilde, si usted parte de esa premisa, la gente contribuye, participa, y los errores tienen que ser menores.
Sabemos que la cultura cubana es una cultura de pensamiento, hay una serie de figuras que avalan esta afirmación, pero además como país caribeño el baile está hondamente inscrito en nuestra identidad. ¿Qué opciones se abrirán al respecto para el cubano de a pie, el que no tiene acceso a los dólares?
Todo lo que se ha hecho es insuficiente, exige ser repensado para entrar en una nueva fase. He estado en la inauguración, por ejemplo, de casinotecas en zonas muy humildes de La Habana, muy populares, y vi con qué agrado la gente recibía esas instalaciones. Mientras eso ocurre, los carnavales languidecen.
No se han podido resolver todavía espacios regulares, sistemáticos, pero hay todo un plan, un programa. El rock, por ejemplo, tiene su público, hay que respetarlo, forma parte de la identidad nacional, y necesita sus espacios.
Está el tema de los bailables, que no pueden limitarse a los fines de años y las fechas patrias. Todo esto pasa por recursos, debemos recordar las tensiones que ha vivido el país, ahora mismo el precio del barril de petróleo está casi a cien dólares, y a eso se suman los daños por los eventos climatológicos.
De todos modos, nos falta una mirada sistémica a nivel de territorio, las soluciones han estado parceladas: "esto es de cultura", "esto de gastronomía", "esto de educación". Y hemos visto los problemas de una manera muy tradicional, no hemos potenciado un pensamiento colectivo para avanzar, con honrosas excepciones. Cuando usted va, por ejemplo, a Granma, y ve lo que se está haciendo en Bayamo, uno se asombra de que en una provincia con relativamente modestos recursos se observe un panorama tan alentador con las instituciones culturales y los establecimientos gastronómicos que se han abierto, la mayoría en moneda nacional, el entorno culto que se está creando, el recién inaugurado Guiñol (uno de los mejores de Cuba), el recién inaugurado teatro. ¿Por qué ahí se logra y en otros lugares no? Habría que indagar en la cultura de los funcionarios, en su sensibilidad, pero también en el accionar del pensamiento colectivo. Estoy seguro de que allí hay una especie de "parlamento cultural" que toma decisiones, donde la UNEAC es importante, la Asociación Hermano Saíz es importante, la Unión de Historiadores lo es. Los artistas, los intelectuales participan, tienen que ver. Estuvimos allí el Día de la Cultura Cubana una serie de compañeros, entre ellos Abel Prieto y Ricardo Alarcón, y sentimos un clima de satisfacción. No es que no haya problemas, pero la gente tiene confianza. Hay problemas que tienen soluciones locales, en ciudades grandes ya es un poco más complicado, pero de todos modos la participación es decisiva.
En cuanto al patrimonio azucarero, ¿qué ha pasado? Una debacle. A pesar de haber estado previsto en la tarea Álvaro Reinoso la protección del patrimonio, la preservación de las tradiciones, el cuidado de los archivos, la realidad no funcionó así.
Hubo una llamada de alerta de la Unión de Historiadores de Cuba y el Partido de inmediato se volcó a resolver el problema. Unimos fuerzas el departamento de ciencia, el de cultura y el agropecuario, convocamos al Ministerio del Azúcar, al Consejo Nacional de Patrimonio, a la Unión de Historiadores de Cuba. Se presentó un informe muy crítico de la situación porque por burocracia, inercia, falta de control, falta de denuncia social, se dañó una parte del patrimonio. Volvemos a la importancia de la prensa y de la sociedad activada: ese problema venía caminando, saltó por los historiadores, pero debió haber saltado por la prensa local primero o por la nacional, debió haber saltado en las rendiciones de cuenta del Poder Popular, por los núcleos del Partido. No quiere decir que no haya ocurrido, pero no tuvieron el efecto esperado, por tanto algo falló en los mecanismos.
Se perdió irremisiblemente una parte del patrimonio, por suerte no la mayor ni la más valiosa. A partir de eso se hizo un recorrido nacional, ahora estamos haciendo el segundo en el mismo año, lugar por lugar, análisis, medidas inmediatas para salvar los archivos e ir revirtiendo la situación. En cuatro o cinco meses se ha detenido el proceso de deterioro y se mantiene una labor sistemática con el Partido al frente para poder llegar a un estado irreversible a favor del patrimonio. Es un ejemplo de lo que no debió pasar, pero también es un ejemplo de respuesta rápida ante un problema esencial para la memoria de este país.
¿En lo relativo al patrimonio eclesiástico?
A partir de análisis convocados por el Partido, se creó una comisión estatal presidida por Carlos Lage que ha venido haciendo un levantamiento de la situación del patrimonio documental, entendido por documentos en cualquier soporte, y se presentó recientemente en las mayores instancias de decisiones del país, una especie de programa por etapas para el cual se destinaron recursos.
Se incluye en este programa el patrimonio eclesiástico, que llena un inmenso vacío para los historiadores y para la nación porque los archivos de nacimientos y defunciones se hallaban en las parroquias. Hay un trabajo mancomunado, se han destinado recursos importantes en distintas esferas para que en cinco años la situación esté estabilizada. Esto incluye la participación internacional en proyectos de salvaguarda del patrimonio.
¿Qué espera del venidero Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba?
Una nueva UNEAC, que en alguna medida nos recuerde la de los inicios, pero que sea la de hoy. Una UNEAC viva, que permita que ese enorme reservorio cívico, ético y cultural de nuestros artistas e intelectuales se revierta en el erfeccionamiento de nuestro país, en el futuro de la verdadera cultura cubana. Que no sea una agencia de viajes, ni una agencia de comercialización, ni un lugar para beber, que no favorezca capillas que luchan por cuotas de poder, ni cree caldos de cultivo a egoísmos. Creo en una UNEAC viva, valiente, cívica, escuchada y respetada.
lunes, 10 de diciembre de 2007
La Asamblea aprueba la nueva Constitución y el latifundio va a referéndum (BOLIVIA)

Con el respaldo de más de dos tercios de constituyentes de 10 frentes políticos de los nueve departamentos del país, los asambleístas aprobaron por dos tercios entre este sábado y domingo el 99.8 por ciento del texto la nueva Carta Magna que instituye un Estado plurinacional y sólo el latifundio será dirimido por el pueblo en un referéndum.
El nuevo texto constitucional también establece una economía solidaria mixta, respeta a la propiedad privada y las autonomías, entrega al pueblo la propiedad de los recursos naturales, avala la reelección presidencial por única vez, pero fundamentalmente transforma las estructurales coloniales del Estado.
El artículo 398 referido a la extensión de la tierra para ser considerada latifundio en la nueva Constitución Política del Estado va al referéndum dirimidor, al no conseguir los dos tercios de voto del total de los presentes en la Asamblea Constituyente.
Son dos propuestas para considerar sobre el tema del latifundio, por un lado se habla de 10 mil hectáreas y la otra opción de 5 mil hectáreas. Las preguntas deben aprobarse en el Congreso Nacional para que en el plazo de cuatro meses se lleve adelante la consulta popular.
Al final, el tema de la capitalidad volvió a generar roces entre los constituyentes de La Paz y Chuquisaca que protagonizaron un acalorado debate que obligó a estos a abandonar el hemiciclo, porque su propuesta de constitucionalizar a la ciudad de Sucre como "Capital Constitucional de la República" no había sido aceptada por el pleno.
Al final, se llegó a un acuerdo por el que se constitucionalizó a Sucre como "Capital de la República de Bolivia". Ese acuerdo no menciona la sede de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Inicialmente se planteó constitucionalizar la capital histórica y el Poder Electoral para Sucre, en tanto el Ejecutivo y el Legislativo mantenerlos en La Paz, que de igual manera no prosperó, pues sólo se aprobó una resolución de plenaria para que todas las entidades a crearse producto de la nueva Carta Magna se instituyan en Sucre.
A las 09.05 del domingo, luego de más de 13 horas de trabajo de la plenaria en instalaciones del salón del Centro Convenciones de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), se logró considerar el 99.8 por ciento de la nueva Carta Magna y el tema de la definición de latifundio que el único tema que no alcanzó los votos necesarios para su aprobación.
A las 11.27, el Magno Foro aprobó el detalle y revisión la nueva Carta Magna luego de 15 horas y 30 minutos de debate ininterrumpido.
Miles de campesinos, mineros, indígenas y vecinos de Oruro, El Alto y de otras regiones acompañaron a los constituyentes con una vigilia a la intemperie la noche del sábado y la madrugada del domingo en afueras del Centro de Convenciones.
Los dos grados centígrados que se registraba fueron combatidos con fogatas que se diseminaron por las afueras del hemiciclo.
En tanto que la coca combatió el sueño de asambleístas, periodistas, personal de apoyo de la Asamblea, los representantes movimientos sociales e incluso de los policías.
Participaron 165 asambleístas de diez frentes políticos. La instalación de la plenaria comenzó a las 18.55 con 153 asambleístas y luego se sumaron nueve constituyentes que llegó a los 164 hasta la media noche. El total de miembros del cónclave son 255 asambleístas.
En la madrugada el último en sumarse fue Wenceslao Alba, constituyente de Alianza Social (AS).
La plenaria de la Constituyente a las 00.45 del domingo aprobó por más de dos tercios del total de los presentes el primer artículo de la nueva Constitución Política del Estado, luego de declarar la sesión por tiempo y materia.
"Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, autonómico y descentralizado, independiente, soberano, democrático e intercultural. Se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país", señala el primer artículo.
Partidos y agrupaciones
El Movimiento Al Socialismo (MAS) fue la fuerza política que más representantes en la histórica sesión con 130, le siguieron el Movimiento Bolivia Libre (MBL) con ocho, Unidad Nacional (UN) con siete, AS con seis, Podemos con cuatro incluido el disidente Lindo Fernández, CN con cuatro.
El MOP con dos, ASP con dos, Ayra con uno, MCSFA con uno. Seis fueron los frentes que no participaron y son: AAI, APB, MNR-FRI, MNR-A3, MNR y el MIR.
Sectores sociales
El manzano del Centro de Convenciones fue cercado desde las 08.30 de la mañana por más de un millar de mineros procedentes, en su mayoría, de la mina Huanuni.
A la vigilia se fueron sumando de manera paulatina gente del Comité Cívico de Orureño liderado por el señor Marcelo Elio.
El frío y viento no impidió que los gremialistas, juntas vecinales, mineros de Huanuni, cívicos orureños, cocaleros, campesinos, organizaciones de El Alto se instalen en puertas del Centro de Convenciones.
Con vítores a favor del cambio, aplaudieron a los constituyentes de 10 frentes políticos y agrupaciones ciudadanas identificados con el proceso de transformaciones profundas.
Asimismo, la prensa nacional e internacional fue llegando a la capital orureña para mostrar al mundo el acto histórico y democrático traducido en una nueva Constitución a días de que se cumpla el plazo para que concluya con su trabajo, este 14 de diciembre.
El prefecto del departamento de Oruro, Alberto Luis Aguilar agradeció a la directiva del Foro por "dar la oportunidad al pueblo orureño para que se redacte en paz la nueva constitución que será el nuevo inicio del país".
Incidentes
Además, una docena de constituyentes de Podemos ingresó a las 19.005 de ayer, sábado, al Centro de Convenciones Internacionales para denunciar a la plenaria como "ilegal".
Sin embargo, no se registraron como manda el reglamento, pero intentaron incluso tomar la testera para evitar que prosiga el debate, pero al no conseguir su objetivo abandonaron el cónclave.
Antes del ingreso soportaron el abucheo de los miles de personas representantes de diferentes sectores sociales que inicialmente pretendieron impedir el ingreso de estas personas y luego de la intervención de los dirigentes se permitió su paso.
Respeto a la propiedad privada
La Asamblea Constituyente aprobó el respeto a la propiedad privada, individual o colectiva siempre y cuando ésta cumpla una función social.
Solo una abstención se manifestó en la aprobación de este artículo y luego fue prácticamente unánime el respaldo de los asambleístas de 10 de las 16 fuerzas que conforman el cónclave.
En el artículo 56 se da la figura de expropiación por causa de necesidad o utilidad pública, o cuando la propiedad no cumpla una función social, calificada de esta manera conforme a la ley y previa indemnización justa.
Bolivia pacifista
La Asamblea Constituyente aprobó la declaratoria de Bolivia como Estado pacifista y rechaza toda guerra como método de solución para el diferendo y conflictos entre estados.
En medio de un cerrado aplauso este artículo de la nueva Carta Magna recibió el respaldo unánime de los 164 asambleístas presentes de las 10 fuerzas políticas presentes de los nueve departamentos del país. Más tarde se sumó el último constituyente.
Este artículo promueve la cultura de la paz y rechaza cualquier forma de accionar violento que enfrente a los estados.
Reelección, revocatoria y segunda vuelta
La Asamblea Constituyente aprobó en la nueva Carta Magna por más de dos tercios de votos la Asamblea Legislativa Plurinacional, la reelección por un solo periodo constitucional del Presidente de la República, da curso a la revocatoria de mandato y permite la segunda vuelta en caso de no alcanzar un porcentaje determinado en los comicios nacionales.
A de nombre de Congreso Nacional en el artículo 146 y se denomina la Asamblea Legislativa Plurinacional que está compuesta por dos cámaras, la Cámara de Diputados y la Cámara de Representantes Departamentales, y tiene la única con facultad de aprobar y sancionar leyes en el territorio boliviano.
La Cámara de Diputados estará conformada por 121 miembros elegidos en base a criterios territoriales y poblacionales, en circunscripción uninominales. Los escaños se asignarán a través de un sistema de mayoría relativa.
La Cámara de Representantes Departamentales estará conformada por cuatro representantes por departamento, elegidos por circunscripción plurinominal departamental, asignado mediante sistema poblacional proporcional.
La nueva Constitución en su artículo 167 sobre la Presidenta o el Presidente y la Vicepresidenta o Vicepresidente del Estado serán elegidos o elegidos por sufragio universal.
Será proclamada o a la Presidencia o Vicepresidencia, la candidatura que haya reunido el 50 por ciento más uno de los votos válidos o que haya obtenido un mínimo del 40 por ciento de los votos válidos con una diferencia de al menos 10 por ciento en relación en relación a la segunda candidatura.
"En caso de que ninguna de las candidaturas cumpla estas condiciones, se realizará una segunda vuelta electoral entre las dos candidaturas más votadas, en el plazo de sesenta días computables a partir de la votación anterior. Será proclamada a la Presidencia y a la Vicepresidencia del Estado la candidatura que haya obtenido la mayoría simple de los votos", señala el texto en detalle.
La nueva Carta Magna también establece la revocatoria de mandato presidencial.
En su artículo 172 señala que en caso de revocatoria del mandato, la Presidenta o el Presidente del Estado cesará de inmediato en sus funciones, debiendo asumir la Presidencia la persona que ejerza la Vicepresidencia, que convocará a elecciones a la Presidencia del Estado en el plazo de 90 días.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)